Sobre la Ley de IVE en Argentina

Sobre la Ley de IVE en Argentina

En el Or:. de la República Argentina, 6020 v:. l:.

La masonería progresista argentina quiere manifestar su beneplácito a la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que amplía el derecho ya establecido en el Código Civil de 1921 y actualiza la legislación nacional, igualándola a los países más avanzados del mundo.

Consideramos que las razones que llevan a una persona gestante a decidir interrumpir el desarrollo de un embrión en su vientre corresponde a su decisión moral e intelectual.

En tanto que como eticidad del Estado, especialmente en uno laico, se entiende que su posición no deriva de principios morales individuales, sino de una base ética universal, que no es transcendente sino histórica, constituida en base a la razón.

En tal sentido, la fe religiosa o moral es parte de la persona y no puede condicionar el accionar del Estado, más cuando tiene fuerte controversias. Por ejemplo, en el islamismo, donde existen desacuerdos en cuanto al momento exacto de la instalación del alma en el cuerpo y desarrollo del feto, y hay grupos que permiten el aborto hasta los 120 días. Incluso el judaísmo exige el aborto cuando peligra la vida de la madre y hay una gran divergencia entre los distintos movimientos en cuanto a permitir el aborto por razones terapéuticas. Y si bien en el catolicismo de la Iglesia Católica Romana, su posición establece que existe vida humana desde la concepción, no siempre ha sido la misma. Antes de 1869, los teólogos sostenían que el feto se convertía en ser humano con alma humana a partir de los 40 días posteriores a la concepción. Actualmente, muchos teólogos católicos consideran que el aborto es permisible en las primeras semanas de gestación.

En tal sentido, se deben abandonar los prejuicios religiosos y tomarse como una cuestión de Derechos Humanos y Salud Pública, donde el derecho a interrumpir la gestación de un embrión es una demanda de justicia en una democracia laica.

Por lo expuesto, esperamos que la razón, fuente de todo conocimiento, ilumine al Parlamento Argentino para que encuentre los mejores criterios para abordar una temática que hoy condena a la clandestinidad y muerte a miles de mujeres, a fin de propiciarles una salud integral que implique la educación sexual para decidir; los anticonceptivos para no abortar; y la Interrupción Legal para no morir.