GRAN LOGIA REGULAR DE LA ARGENTINA POR LA IGUALDAD Y LA LIBERTAD DE LA HUMANIDAD
SECRETARÍA DE PRENSA Y COMUNICACIÓN
COMUNICADO OFICIAL
Ante los graves acontecimientos que involucran la intervención militar de los Estados Unidos de América en la República Bolivariana de Venezuela, esta Gran Logia expresa su más enérgico y profundo repudio. Tal acción constituye una violación flagrante del Derecho Internacional y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular la soberanía e integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso de la fuerza y la no intervención en los asuntos internos de otras naciones. Estos pilares fundamentales de la convivencia pacífica entre los pueblos no pueden ser subvertidos por intereses unilaterales, so pena de retrotraer a la humanidad a una era de imposición y conflicto.
Esta Obediencia Masónica, fiel a los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad que profesa, considera que la pretensión de imponer por la vía de las armas un determinado modelo político o social es abominable y contraria a la dignidad esencial de todo ser humano. La Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama el derecho de los pueblos a su autodeterminación y a un orden social e internacional donde sus derechos y libertades se hagan plenamente efectivos. Una intervención militar extranjera, lejos de garantizar estos derechos, los anula, sembrando la destrucción, el sufrimiento y la división, y erosionando las posibilidades de un diálogo genuino y constructivo entre los venezolanos.
Convocamos a la comunidad internacional a defender con firmeza la vía del derecho, la diplomacia y la negociación pacífica como únicos medios legítimos para la resolución de controversias. Reafirmamos nuestra fe en la razón, el progreso humano y la soberanía de los pueblos, pilares de la Masonería liberal y progresista. Instamos a que prevalezca la cordura, se depongan las armas y se permita al pueblo venezolano, sin injerencias foráneas ni coerciones de ningún tipo, determinar libremente su propio destino en un marco de paz y justicia social



















