40 años de la Guerra de Malvinas

Reflexiones sobre la cuestión nacional de las Islas Malvinas

Ricardo Romero. Politólogo UBA. Analista Internacional. www.ricardoromero.com.ar

Un dos de abril de 1982, el gobierno argentino de facto decidió recuperar por la fuerza las islas del Atlántico Sur. Esta acción no debería haber sorprendido, de hecho, a lo largo de marzo, se había recrudecido un pleito en las Georgias, donde el establecimiento de una chatarrera y la negativa del Reino Unido de visar tarjetas blancas y exigir el sellado de pasaportes. El desplazamiento de fuerzas militares por parte de la Corona, incentivó al régimen argentino a avanzar sobre el archipiélago, alegando una acción militar defensiva (única permitida por Naciones Unidas). Por eso, el mismo 2 de abril, los diarios anunciaban una inminente recuperación de las Malvinas, algo que sucedería durante ese día.

Es claro que la movida intentaba relegitimar a un gobierno en decadencia que quería resguardar su acción genocida con una causa justa, la reivindacación de soberanía sobre las Islas del Atlántico Sur por parte de Argentina.

Si el gobierno británico hubiera sellado las tarjetas blancas de los obreros emplazados en las Georgias, hubiese seguido un proceso de acercamiento y negociación sobre la descolonización de las Islas que comenzó con la Resolución N° 2065 de las Naciones Unidas.

Los militares argentinos no entendieron el pedido de moderación del Consejo de Seguridad, instancia que habilita una guerra defensiva, y no comprendieron que Estados Unidos avalaba las acciones internas pero no una confrontación con un aliado estratégico. En ese marco, la guerra estaba rodando y su desenlace era previsible.

De la discusión de Iure al de Facto. Quizás al ser un gobierno poco afectivo a las leyes, la Junta Militar no comprendió que su accionar cerraba un proceso de avances que se había realizado en el reclamo de utis possedetis iure (posesión legal) de las Malvinas, y que por una acción, que implicaba el utis possedetis facto (posesión de hecho) al que trataba e intenta en la actualidad de reconocer soberanía de los habitantes el Reino Unido, se retrocedía en las posibilidades de lograr el restablecimiento de la posesión argentina sobre las islas.

Si bien cualquier estudiante de geografía indicaría la pertenencia del archipiélago al territorio más cercano, esto no es así para los argumentos de Gran Bretaña, que reivindica la ocupación y colonización de las mismas.

Cabe recordar, que la usurpación británica se produce sobre una ocupación efectiva de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que asumió para sí los territorios españoles de América y que la había ocupado desde 1820. Además, en el reconocimiento de Gran Bretaña a la independencia de la región no hubo reclamos por las mismas.

En este sentido, si bien los británicos habían establecido una efímera base en Puerto Egmont 1765-1774, los españoles estuvieron en Puerto Soledad desde 1767 hasta 1811. Por lo que la ocupación desde 1833, por parte de la Gran Bretaña implicó una conquista colonialista, punto que se va a sostener como conflicto hasta instalarlo como debate en la formación de un espacio internacional que comenzó a generar políticas al respecto: la ONU.

Descolonización y avances diplomáticos.

Desde 1947 hasta 1963, la representación argentina realizó 28 reservas ante la ONU sobre el tema del archipiélago. Luego de la Res. N° 1514, donde se firma la “Declaración sobre concesión de la Independencia a los países y pueblos coloniales”, se habilitó la incorporación de Malvinas como un tema especial a tratar. Así, la Res. N° 2065, en 1965, reconoce el litigio entre Argentina y el Reino Unido sobre las islas, donde la corona constantemente advirtió de derechos de los pobladores en las mismas, aunque nunca reconoció gobierno propio lo que deja el status colonial a las mismas.

La Guerra de Malvinas va a provocar un retroceso en los avances sobre el restablecimiento de la soberanía argentina en las Islas. Las diferentes acciones que vinculaban el archipiélago con el continente, como vuelos y provisiones a las mismas, serán suspendidas a partir de la contienda bélica.

Reafirmación de Soberanía y nuevos avances. 

A pesar de los retrocesos, donde se llegó a reconocer la visión británica de autodeterminación de los Kelpers, al seducirlos con un Winnie Pooh en los años ´90, es necesario sostener la iniciativa de reivindicar los derechos argentinos sobre el Archipiélago y reinstalar en el sistema internacional el debate sobre los enclaves coloniales. Además, se suma el apoyo internacional al reclamo argentino, junto las acciones de bloqueo a la explotación ilegal que realiza la corona británica sobre las Islas.

En este marco, la Corona Británica sabe que está floja de papeles y con baja legitimidad sobre el tema, por lo que intenta cambiar la categoría de las Islas de Colonia a Protectorado, tratando de otorgar a unos miles de empleados, que proveen de servicios a la estructura administrativa de ocupación, una ciudadanía que, en los hechos no la tienen, que va a permitir seguir explotando los recursos petroleros y marítimos de la región, además de sostener un punto geoestratégico militar de relevancia.

Si bien es cierto que el “nacionalismo” se profundiza con el devenir de los mercados nacionales y la delimitación de las nacientes burguesías del control de estos espacios, cabe destacar que esta construcción tiene raíces previas en la crisis de las formaciones feudales. La delimitación de un Estado-nación también se sustenta en la delimitación de elementos comunes, como lengua, cultura, territorialidad o historia de un pueblo. En este sentido, la “Nación Argentina” fue un proceso de construcción sociohistórica, que aún hoy continúa. En el artículo Nº 35 de la Constitución Nacional, hoy vigente, se reivindican los antecedentes de su constitución como Estado Nacional desde 1810, por ende, esta identidad deviene de las Provincias Unidas del Río de la Plata y sus pretensiones territoriales, entre ellas las Malvinas, que fueron ocupadas en 1820 y reivindicadas como propias por esa incipiente nación. 

Por su parte, el Reino Unido en su faz expansionista, avanzó sobre diferentes territorios, generando diferentes formas de vínculos imperialistas (colonias, protectorados o dependencias), a fin de garantizar provisión económica o puntos geoestratégicos de su dominio: allí están las Malvinas, ocupadas en 1833. Tras 190 años, las Malvinas siempre estuvieron bajo reivindicaciones cruzadas, la Argentina mantuvo su posición de sostener derechos legales y geográficos sobre el archipiélago, en tanto que el Reino Unido mantiene la posesión de las islas, tanto por ocupación de hecho como por la asignación de soberanía a los pobladores actuales, que abastecen sin autonomía a un ejército de ocupación.

No se puede subestimar la importancia de las islas, tanto para la acumulación capitalista de ambas naciones, las posibles riquezas de petróleo en aguas profundas y la posición geoestratégica de protección militar de las mismas constituyen una “causa nacional”, tanto para la Argentina como para el Reino Unido. Por ende, es seguro que el país y América Latina vivirán mejor si se recuperan.

Delimitada la “causa nacional” de ambos países, resta preguntarse de quién son en realidad las Malvinas. En este sentido, durante el siglo XIX, el devenir de los Estados Nacionales remplazaba la justificación divina (que se plasmaba en tratados internacionales) por diferentes procesos, entre los cuales se encuentran la expansión del Imperio Británico y la formación de la República Argentina.

De hecho, es claro que si bien “Plan de Operaciones” puede dar una incipiente marca del proyecto nacional que echó a andar a la Revolución de Mayo, lo cierto es que durante el siglo XIX, las Provincias Unidas del Río de la Plata devendrán en República Argentina tras fuertes tensiones y guerras que llevaron a pérdidas de territorios aspirados (como Paraguay o Uruguay) o hasta la consolidación con espacios ocupados (como la Patagonia).

Los Estados se constituyeron a partir de la unión o separación de pueblos que estuvieron fusionados o disgregados, pero cabe ampliar, que generalmente concluyen con acuerdos y tratados internacionales que delimitaron los espacios de soberanía nacional y cuando no es así, se mantienen reivindicaciones que son explicitadas y mantienen los conflictos. Es el caso Malvinas.

Cabe agregar que el siglo XX generó además un sistema de acuerdos internacionales que propician espacios para la discusión y, según la situación, la resolución de conflictos territoriales de forma pacífica o la protección de asuntos nacionales, como la emancipación de pueblos que reivindican su soberanía.

Y más allá de que los mercados nacionales se cristalizaban en Estados al devenir de las burguesías, u oligarquías para el caso argentino, durante el siglo XX las luchas sociales modificaron la sustancialidad de los mismos, por lo cual, la soberanía no puede reducirse a un criterio de propiedad. Los seudointelectuales de derecha confunden los derechos de propiedad que podrían tener los habitantes de Malvinas con la soberanía que reinvindica la Nación Argentina. 

Quizás muchos argentinos no puedan ser propietarios en Malvinas, pero es válida la reivindicación nacional sobre las mismas, porque implicará tener el derecho de luchar por el usufructo o tributación de las riquezas que pueda dar ese espacio territorial.

Así, una visión de izquierda se equivoca al sostener que la recuperación de las islas sería meramente para los “propietarios” del país, es perder el análisis de la lucha de clases, que reconfigura la apropiación de riquezas y que en la actualidad se disputa en distintos niveles, una de ellas el Estado, que hace tiempo dejó de ser mero administrador de los intereses de la burguesía.

Y sin caer en un chauvinismo, las clases populares pueden superar las aspiraciones burguesas de explotación sobre Malvinas, y lograr reorientar la recaudación fiscal del Estado, a través de su soberanía, a la generación de políticas públicas que redistribuyan recursos económicos que le son propios como pueblo, ya sea salud, vivienda, trabajo o educación.

Incluso, hoy se deberían repensar los derechos impositivos, porque en la actualidad esas islas tributarían a la gobernación de Tierra del Fuego. Por eso, la historia dirá de quién son las Malvinas y los pueblos aún pueden adueñarse de su destino.

Quizás Argentina no sea China, a quien le devolvieron Hong Kong, pero puede articular las relaciones internacionales para propiciar un acatamiento, donde el mundo avance a respetar los derechos soberanos de los pueblos y que se dé “una oportunidad a la paz” como impulsaba el británico John Lennon.

Guerra

El Café de Marco

5 de junio de 1801 Abre sus puertas el Café de Marco, ubicado en las actuales Bolívar y Alsina (ciudad de Buenos Airtes) . Lo inauguró Pedro José Marco, el lugar contaba con servicio de confitería, botillería y, según rezaba un cartel ubicado en su entrada, también contaba con billar Gracias a su sótano, que hacía las veces de depósito y bodega, los parroquianos disfrutaban, en verano, de tomar bebidas “frescas”. Su cercanía a la Plaza Mayor lo convirtió en lugar de encuentro de muchos patriotas. Cerró sus puertas en 1871 cuando ocurrió la epidemia de fiebre amarilla.
Esquina de Bolivar y Alsina donde estaba ubicado el Café de Marco (c. 1900)

El Café de Marco Actual

El Café de Marco – Perón 1259 – CABA

https://www.facebook.com/cafedemarcotematico

Tavola Architettonica di fine anno 2021

Tavola Architettonica di fine anno 2021

Ven.mi e Pot.mi Sovrani Gran Commendatori

Ven.mi e Pot.mi Gran Maestri

El.mi e Pot.mi Sovrani Grandi Ispettori Generali

El.mi Delegati Magistrali

El.mi Grandi Ufficiali e Dignitari

Rispett.mi Maestri Venerabili

Sorelle e Fratelli delle Comunioni aderenti, ovunque voi siate.

Come detto nella mia tavola architettonica della tornata celebrativa del Solstizio d’inverno della Unione Logge Sovrane del Mediterraneo, nubi grigie si addensano nel cielo della nostra Patria ed oggi, più che mai, assistiamo ad una pericolosa deriva della libertà e la stessa cosa sembra stia accadendo anche in altri paesi europei ed extra europei.

Stiamo vivendo momenti di follia collettiva e i diritti garantiti dalla nostra Costituzione vengono quotidianamente calpestati nel tentativo di arginare una “pandemia” (causata ad arte), con rimedi propri dei paesi da “quarto mondo” e con provvedimenti contradditori e inefficaci, che dimostrano impreparazione, pressapochismo e ignoranza da parte di coloro che “dicono di governare” il nostro paese ma che in realtà pensano solo al proprio tornaconto personale al servizio dei potentati occulti dell’alta finanza internazionale e delle multinazionali del farmaco.

Come già ricordato, ogni giorno ci rammentano i numeri dei morti a causa del Covid e la gente ci crede; crede alla bontà delle scelte del governo e alla correttezza dei protocolli medici usati per debellare il virus, ma non è così.

Proibire le autopsie e tenere le persone contagiate in vigile attesa, assumendo tachipirina, è stato il più grosso errore sanitario compiuto dalla classe dirigente, perché ha mandato al macello migliaia di cittadini, morti senza una valida ragione scientifica.

Pretendere la firma di una liberatoria per l’inoculazione forzata di un siero sperimentale (che non può essere definito vaccino) serve a garantire immunità a chi lo produce e a chi lo inietta, liberando lo Stato da ogni obbligo risarcitorio in caso di effetti negativi correlati; effetti che non vengono mai riconosciuti come tali, nonostante che, secondo le statistiche, dal primo gennaio, al 31 agosto 2021, in Italia sono morte, senza alcuna apparente ragione, 142.000 persone.

Gli ultimi provvedimenti legislativi, in aperto contrasto con le norme costituzionali, hanno creato nel nostro paese una forma di apartheid, dividendo i cittadini tra vaccinati (che godono di tutti i diritti anche se portatori di contagio) e i non inoculati (considerati al pari dei paria) e sta passando nella pubblica opinione il concetto che il non vaccinato, sano, infetta chi dovrebbe essere immune per aver assunto due o più dosi del salvifico siero della “giovinezza eterna”.

I fatti stanno dimostrando il contrario e coloro che ci governano stanno comprimendo le nostre libertà a forza di leggi approvate con la fiducia e avallate dal un Presidente della Repubblica, che sta venendo meno al suo ruolo di difensore della Costituzione e della unità del Popolo Italiano.

Come massoni abbiamo giurato di rispettare le leggi dello Stato a cui apparteniamo, ma abbiamo conservato il diritto/dovere di criticarle, quando queste violano le libertà sacrosante dei cittadini, perché non vi possono essere uguaglianza e fratellanza senza libertà.

Noi non intendiamo favorire rivolte armate perché non è nel nostro costume, ma proponiamo ai nostri fratelli e agli uomini di buona volontà di porre in essere una rivolta silenziosa e pacifica, proprio come fece Gandhi quanto, sfidando il potere inglese, invitò l’India ad astenersi dal lavoro per raccogliersi in preghiera.

Invito, quindi, tutti a:

a) Non acquistare i giornali foraggiati dal sistema e non più garanti della libera espressione del pensiero.

Infatti, calando le tirature, caleranno i proventi pubblicitari e i pennaioli venduti al sistema capiranno che la libertà di pensiero e sacra e va difesa ad ogni costo.

b) Spegnere la televisione, così crollerà l’audience, e capiranno che intanto hanno una platea (nonostante i programmi spazzatura) in quanto garantiscono il pluralismo nella informazione.

c) Coloro costretti, per legge, ad assumere il siero salvifico dovrebbero astenersi dal lavoro e raccogliersi in meditazione, così si fermeranno i servizi essenziali e coloro che ci governano capiranno che, ormai, non rappresentano più nemmeno se stessi.

Infatti, si parla ogni giorno di democrazia, ma è sempre più evidente che siamo di fronte ad una “crazia”, cioè ad un potere senza popolo e, al riguardo, sarebbe opportuno sapere quando torneremo a votare per eleggere un parlamento che rappresenti veramente gli orientamenti del popolo sovrano e che non sia obbligato a voti di fiducia, pur di mantenere il di dietro incollato alla poltrona.

d) Denunciare alla magistratura ogni limitazione delle libertà individuali nella speranza che qualche giudice si svegli e si ricordi di essere garante della legge.

Nonostante tutto siamo ancora convinti di poter reclamare i nostri diritti davanti ad una magistratura seria, professionale, preparata e non affidare la nostra vita ed i nostri averi a soggetti improvvisati, membri di questa o quella cordata, che fanno carriera, occupando posti prestigiosi, non per meriti professionali, ma solo perché sponsorizzati da correnti politicizzate, che nulla hanno a che fare con la tanto decantata meritocrazia.

Forse siamo dei sognatori, ma diamo ancora una volta la nostra fiducia ai giudici sperando che ne facciano buon uso per il bene della nostra Patria e della intera umanità.

L’anno che si chiude non è stato dei migliori, ma guadiamo all’anno che verrà e, rimanendo uniti, decisi a lottare per la libertà dell’Uomo, saremo destinati alla vittoria.

Dobbiamo tutti impegnarci, in Italia, come negli altri Paesi, a lottare contro le forze del male, perché uniti si vince e noi vogliamo ……vincere!

Tanti auguri di Buon Anno a tutti con un forte triplice fraterno abbraccio.

Fernando Rucci

S.G.C. Unione Logge Sovrane del Mediterraneo

Presidente Alleanza Universale Massonica

Árbol de navidad o árbol de la vida

Siempre me ha fascinado (razonamiento de fondo) nuestra costumbre de colocar un árbol en nuestras casas y lugares públicos durante las vacaciones de Navidad. Ahora fíjate, en realidad disfruto de un árbol de Navidad bien preparado. De hecho, me hace sonreír, lo que me lleva a pensar que hay algún tipo de poder que emana de este símbolo. Digo esto porque he descubierto que el árbol de Navidad es en realidad representativo del árbol de la vida de la Cabalá. Lo sé, lo sé, hay otras presuntas razones para el fondo del árbol, y no descarto estos valiosos puntos. Sin embargo, en realidad estoy a favor de la opinión de que el árbol de Navidad evolucionó a partir de la creencia cabalística en el árbol de la vida. Aquí hay una parte de un artículo fantástico que explica mucho sobre la visión gnóstica (gnosis o conocimiento espiritual) en y del árbol de Navidad:

¿Qué es el árbol de Navidad? Analicemos la palabra (CHRISTMAS). «Cristo» (CRISTUS) es una energía solar y «misa» es un rito; así, la Navidad es una transformación o un rito en el que la energía solar se transforma en vida.

El Árbol de la Vida siempre se estudia en Cabalá. Está representado en la columna vertebral de cada persona. La columna vertebral es el árbol de la vida. Si tienes tu columna vertebral sana, todo tu cuerpo está sano, fuerte. Si daña su columna vertebral, puede dañar su cerebro, puede dañar otras extremidades de su cuerpo. El árbol de la vida, el árbol de Navidad, simboliza la columna vertebral. Todas las luces del árbol de Navidad representan los sentidos del alma que necesitamos despertar para percibir lo que es Cristo.
El árbol de la vida: el árbol de la masa de Cristo.

Cuando esa luz brilla en nuestra columna vertebral, dentro de las siete iglesias que se describen en el Libro del Apocalipsis, y dentro de todos los poderes de ese Árbol de la Vida, entonces Santa Claus viene y entrega un regalo. Eso viene del norte y luego baja por la chimenea, que es nuestro norte particular, el chakra Sahasrara, o la iglesia de Laodicea, relacionada con la glándula pineal y la sephirah Kether. Aquí es donde entra. Esto es precisamente lo que está escrito en los Hechos de los Apóstoles, que cuando los Apóstoles se reunieron y lo celebraron, lenguas de fuego se cernieron sobre sus cabezas. Esas lenguas eran el fuego del Espíritu Santo, o el fuego de Santa Claus, que es una fuerza. Ese fue el regalo que recibieron. Recibieron muchos dones, porque recuerden que ahí está escrito en las escrituras que cualquiera puede recibir diferentes dones según la transformación o permutación de esta energía. Pero en esta época la gente no entiendia qué tipo de regalo o qué es eso que la Biblia llama «un regalo». Es un poder del Espíritu Santo y no es algo que recibirás automáticamente.

tienes que ganártelo.!!!!

«Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos». – Mateo 18: 3

Por eso la Navidad, la Natividad de Cristo, es para los niños. ¿Tenemos la mente de los niños? ¿Qué tipo de mente tenemos? La mente de los niños está simbolizada en el pino. El pino está relacionado con las fuerzas de la infancia, las fuerzas de Acuario, la mente. Observa tu mente: ¿es tu mente inocente? ¿Adquiriste esa inocencia en tu mente? Solo un Buda tiene ese tipo de mente. Por eso está escrito que para que Cristo descienda dentro de ti, tienes que estar unido con tu propio Buda individual particular, quien te da esa iluminación. Eso es lo que significa la palabra Buda: Iluminado, Iluminado. Eso está simbolizado en el Árbol de la Vida, en el Árbol de Navidad, que es un símbolo tomado de los nórdicos, sin embargo, este símbolo está representado en todas las tradiciones.

Pero, por supuesto, muchos cristianos tienen su árbol de Navidad con sus luces, pero no saben nada de esto. De hecho, en esta época, la Navidad es solo un negocio. Muchas personas celebran la Navidad, y cuando llega la Navidad ignoran la relación de este rito de la Luz Solar con la Tierra, y solo se preocupan por cuáles son los regalos que alguien les va a dar, y qué tipo de regalos deben dar. sus parientes. Y todo el mundo está pensando en eso. Cuando miras la televisión, encuentras una gran cantidad de anuncios publicitarios que te animan a «regalar» por Navidad. La Logia Negra lo ha comercializado todo, ha tomado todos los símbolos sagrados y se burla de los símbolos de las religiones; es por eso que las personas en esta época celebran las celebraciones de estas fiestas, pero ignoran su significado.

Este drama del Cristo Cósmico y la forma en que podemos asimilar esa Fuerza Solar es un secreto relacionado con la columna vertebral. Recuerda que la columna vertebral tiene 33 vértebras. Por eso el Maestro Jesús, está escrito, vivió 33 años. Los masones hablan de 33 grados iniciáticos. Y es que para desarrollar esa energía tenemos que hacerlo en 33 grados, pero en diferentes octavas, de diferentes formas.

Como tal, disfrute de su temporada navideña con un árbol de Navidad y no se deje atrapar por las mentiras propagadas por los expertos que usarán cualquier herramienta a su disposición para destruir este verdadero poder cósmico. ¡Sí, el árbol de Navidad no es más que el árbol de la vida (de la Cabalá) y su uso es verdaderamente una experiencia espiritual (gnosis)!
¡¡¡Así sea!!!
Hank Kraychir

  • EL SÍMBOLO DEL ÁRBOL DE NAVIDAD ES EL SÍMBOLO DE REPRESENTACIÓN ESOTÉRICA Y SIMBÓLICA DEL ÁRBOL DE KABBALAH DE LA VIDA. *

Así que celebrar 🥳🥂 * NAVIDAD * ⛄🎄 que marca el * NACIMIENTO * de * JESÚS EL CRISTO * es un código en * CIENCIA ESPIRITUAL * que nos recuerda a los seres humanos y nuestras ALMAS de : * RE NACER *, * RE ACCESAR *, * RE JUVENECER * nuestra vida CRISTICA * CONCIENCIA *.
( CONCIENCIA CRISTICA)

Puede leer el artículo completo, con más imágenes, vinculando la siguiente URL:
https://www.google.com/amp/s/gnosismasonry.wordpress..com /2014/12/25/christmas-tree-or-tree-of-life/amp/

Reforma Universitaria

del Escotismo.


Universidad en la integración Latinoamericana

Ricardo Romero
Politólogo UBA
www.ricardoromero.com.ar

“…Es muy glorioso a los habitantes de la América verse inscriptos en el rango de las naciones, 
y que no se describan sus posesiones como factorías de los españoles europeo…”
Mariano Moreno, La Gaceta, 28 /10/1810.

 “…creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten:  estamos 
pasando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana…”
Reforma Universitaria, Manifiesto Liminar, junio 1918.

“… el sueño de Martí, Bolívar y el Che, de tener una América unidad, puede ser realidad con la 
ayuda de los estudiantes, quienes desde ahora realizarán acciones  para la integración 
que se concretiza en el reclamo del derecho y las libertades de los pueblos…”
XIV CLAE-OCLAE, San Pablo Brasil, 2/3/2005
Los precursores de la emancipación americana forjaron sus sueños en aulas universitarias. La famosa Universidad de Chuquisaca fue un faro orientador de ideas de libertad para el continente. El movimiento emancipador era una fuerza juvenil que construyó la base de América. Estas ideas cobraron fuerza con hombres como San Martín, Miranda, Bolívar, O`Higgins, Artigas, entre otros, quienes buscaron superar las diferencias para converger en una Unión Americana. Sin embargo, primaron las pasiones localistas.
Cuando el proyecto de Bolívar y San Martín se frustra en 1826, comienza a tomar fuerza otra visión de la unión americana: el Monroísmo. Desde Estados Unidos, la visión panamericana  se convierte en una forma de proyectar la región bajo la hegemonía del país del norte. Esta visión fue confrontada por el americanismo, impulsado a su vez por el reformismo en sobre la acción de diferentes fuerzas progresistas de Latinoamérica.
La Reforma Universitaria promovida por los estudiantes recorría el continente buscando lazos de solidaridad y la extensión de la Cultura americana a través de las Universidades. Contenían un sueño republicano de una América justa, igualitaria y democrática. Esto muestra que el movimiento estudiantil sigue impulsando una propuesta de integración cultural y humana.  
El proceso de industrialización, esencialmente por sustitución de importaciones, abierto en Latinoamérica desde los años treinta, reorientó los flujos comerciales de los países de la región, incentivando acuerdos de intercambio y cooperación. Podemos citar las experiencias de ALALC, ALADI, el Pacto Andino, entre otros. La lógica política de estos procesos se centraban en los aspectos económicos sin contener una propuesta global de integración.
Tras las crisis de los modelos desarrollistas, especialmente luego del colapso de la Deuda Externa en los años ochenta, los países latinoamericanos desarrollaron reformas neoliberales que, en distinto grado, tendían a propiciar la apertura y desregulación de variables comerciales y financieras.
Por su parte, los Estados Unidos promueve el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) como estrategia para consolidar su hegemonía en la región. La particularidad de este proyecto, es que se basa en la lógica de apertura comercial indiscriminada que favorece a las firmas norteamericanas, sin lógicas de compensación prudentes de un proceso de integración. De esta manera, la libre circulación de mercancías afecta a las economías de la región.
A nivel subregional, desde 1991, se desarrolla la experiencia del MERCOSUR, con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a lo cual, se suman como países asociados, Bolivia, Chile y Venezuela, proceso que tuvo su auge durante los noventa, permitido por un tipo de cambio bajo, lo que restringía la competitividad a nivel intrazona.
Estos proyectos tienen la debilidad de sentar sus premisas en las tendencias de los flujos y reflujos del comercio internacional, debilitando políticas regionales de largo plazo, especialmente, de aquellas que superen la coordinación macroeconómica y busquen compensaciones orientadas a fortalecer los derechos sociales y humanos de la región.
Aspectos políticos
A lo largo de su historia, la región presentó una constante tensión entre los sustentos populares de las Democracias y las Repúblicas con los sectores autoritarios y conservadores, deviniendo en constantemente en gobiernos dictatoriales, dejando a la región como importante desafío la consolidación institucional de la Democracia y su extensión y profundización con la participación ciudadana.
Este es un punto esencial para repensar la integración como un proyecto de sociedad que contenga las necesidades de los pueblos como base para fortalecer las naciones americanas. El Igualitarismo y la Solidaridad están fuertemente cuestionados por el individualismo y mercantilismo de la doctrina neoliberal. Un proyecto que debería recuperar la base de los derechos civiles y políticos, conjuntamente con los económicos, sociales y culturales, fundamentales para la dignidad humana. Encontramos en América Latina, gobiernos que no se resigna a perder esa función y se proponen humanitarios y alternativos, como el caso de Cuba y Venezuela. 
Es interesante ver, que al proyecto panamericanista  de Estados Unidos se le intenta contraponer una construcción social alternativa de integración americana. El caso de la Alianza Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) es una propuesta interesante para repensar la integración. A lo que podemos sumar la Alianza Social Continental como base para generar un programa que contenga una propuesta igualitaria y solidaria.
Proceso de integración de la Universidad en el MERCOSUR 
El proceso de integración no implica solamente levantar las barreras arancelarias, sino que además, implica favorecer el intercambio de estudiantes, docentes, investigadores y rectores entre los países miembros, tal como se dio en el proceso europeo.
Por suerte, en ámbito del MERCOSUR, se desarrollaron infinidades de actividades tendientes a debatir la problemática. Y la circulación de profesionales ligados a las firmas que desarrollaban actividades en la región, llevaron a instrumentar mecanismos tendientes a compatibilizar las actividades profesionales. En especial, propiciando mecanismos de acreditación y evaluación que permitan el ejercicio flexible de la actividad. 
En el seno del MERCOSUR, las principales actividades tendieron a generar un criterio común de homologación de las profesiones. Comenzando con una tabla de equivalencias en las carreras no universitarias como prueba piloto, para luego pasar a carreras universitarias.
Durante la XII Reunión de Ministros de Educación, se acordó “Tomar cocimiento de lo realizado por el grupo de Trabajo sobre Evaluación y Acreditación de Educación Superior (GT), y recomendar al Comité Coordinador Regional (CCR) dar carácter prioritario al tema y elabore una propuesta de aplicación y un plan de trabajo que establezca un régimen transitorio para la reunión siguiente. Esto permitió elaborar un Plan Piloto de instrumentación de los sistemas de acreditación que avaza paulatinamente.
Universidad como base para la integración
Un dato importante a tener presente para los procesos de integración, es que la educación superior esta viviendo un proceso fuerte de internacionalización, facilitados por los cambios tecnológicos y la descentralización de las instituciones de Educación Superior. Colocando al sector como un factor para los procesos de librecambio sin escapar a la lógica mercantil dominante.
Las innovaciones tecnológicas generan nuevas modalidades de educación, desde la formación a distancia, hasta el aprendiza on-line que dispone variadas relaciones entre los miembros de la comunidad académica: estudiantes, profesores, investigadores, rectores, etc. Proliferando a su vez una serie de cursos virtuales hacia y desde los países de la región.
Como parte del proceso de globalización, las OMC coloca a la “Educación Superior” como una mercancía más que debe ser regulada en los ámbitos de relación comercial. Visión que es fuertemente criticada desde diversos ámbitos académicos. En este contexto, la educación superior presenta un proceso de fuerte de expansión, especialmente a nivel de posgrado.
Los procesos pueden ser una posibilidad de profundizar la integración. Para lo que se deben desarrollar políticas y programas de intercambio a fin de profundizar esta relación, como podemos ver en los casos europeos. Para esto deberían confeccionarse, entre otras cosas, un glosario terminología universitaria, intercambio de información, la realización de encuentros, reuniones y acuerdos, y la eliminación de obstáculos migratorios que faciliten la libre movilidad.
Políticas para profundizar la integración
Existen vínculos entre las organizaciones académicas, sociales y políticas a nivel regional, pero se necesita profundizar y ampliar los mecanismos con esquemas curriculares que impulsen la integración regional y la vinculación profesional de los involucrados en las comunidades académicas.
En este sentido se debería avanzar hacia reformas que flexibilicen el esquema curricular y permitan la acreditación descentralizada de cursos, a fin de facilitar la cursada de materias en distintos países de la región. Esto debería ir acompañado de un proceso de financiamiento e incentivos para motivar a los alumnos a realizar los cursos en otro país. 
Lo que resulta fundamental, es comenzar a repensar los planes de estudio, respecto a la visión de la historia y cultura de la región. Los programas académicos deberían buscar una convergencia crítica que permita a los miembros de la región avanzar hacia futuro común, superando las diferencias que marcaron su pasado.
Hacia una hermandad latinoamericana
Con los epígrafes de este documento intento marcar un collar histórico de los ideales de unidad del movimiento estudiantil latinoamericano. Entiendo que los jóvenes representan un valuarte imprescindible para construir los valores de esa “Gran Reunión Americana” donde los hombres libres del continente construyan una sociedad justa e igualitaria.
En este sentido, espero que estas líneas despierten el interés de los trabajos a desarrollar para dar luz a esta utopía.

Buenos Aires, junio, 2021
 

Porque en ti flamea nuestra utopía


Cuando te impusiste celeste y blanca
con oriente en centro
rugieron tres gritos
junto a los pueblos libres de América.
El grito de Libertad
por el que lucharon
Petión, Tiradentes y Tupac Amarú
El grito de Independencia
por el que lucharon
Miranda, San Martín y Bolívar
Y el grito Republicano
por el que lucharon
Moreno, Artigas y Gonçales Ledo
En ese pasado, hoy presente
se construye nuestro futuro.
Porque en ti, flamea nuestra utopía.

Influencia masónica en la Reforma Universitaria

A:.L:.G;.D:.G:.A:.D:.U:.

E:.V:.D:. Buenos Aires, 15 de Junio de 1998, e:.v:.

V\M\ y QQ\ HH\

Americanismo en la Reforma Universitaria.

La integración latinoamericana es una de las labores de nuestra Venerable Logia Gran Reunión Americana.  Entiendo pertinente rendir homenaje con una plancha grabada la celebración del 87º Aniversario de la Reforma Universitaria indagando los contenidos americanistas y masónicos en el Manifiesto Liminar, redactado por Deodoro Roca a pedido de la Federación Universitaria de Córdoba el 21 de Junio de 1918.

Richard Da Silva

A:.M:.

La juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica[1].

Manifiesto Liminar 1918

Hombres de una República libre, acabamos de romper la última cadena que, en pleno Siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica. Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que quedan son las libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana.[2]

La rebeldía estalla ahora en Córdoba y es violenta porque aquí los tiranos se habían ensoberbecido y era necesario borrar para siempre el recuerdo de los contrarrevolucionarios de Mayo.[3] Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y -lo que es peor aún- el lugar en donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. Las universidades han llegado a ser así fiel reflejo de estas sociedades decadentes, que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil. Por eso es que la ciencia frente a estas casas mudas y cerradas, pasa silenciosa o entra mutilada y grotesca al servicio burocrático. Cuando en un rapto fugaz abre sus puertas a los altos espíritus es para arrepentirse luego y hacerles imposible la vida en su recinto. Por eso es que, dentro de semejante régimen, las fuerzas naturales llevan a mediocrizar la enseñanza, y el ensanchamiento vital de los organismos universitarios no es el fruto del desarrollo orgánico, sino el aliento de la periodicidad revolucionaria.

Nuestro régimen universitario -aun el más reciente- es anacrónico. Está fundado sobre una especie de derecho divino: el derecho divino del profesorado universitario. Se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico. La Federación Universitaria de Córdoba, se alza para luchar contra este régimen y entiende que en ello le va la vida. Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes. El concepto de autoridad que corresponde y acompaña a un director o a un maestro en un hogar de estudiantes universitarios no puede apoyarse en la fuerza de disciplinas extrañas a la sustancia misma de los estudios. La autoridad, en un hogar de estudiantes, no se ejercita mandando, sino sugiriendo y amando: enseñando.[4]

Si no existe una vinculación espiritual entre el que enseña y el que aprende, toda enseñanza es hostil y por consiguiente infecunda. Toda la educación es una larga obra de amor a los que aprenden. Fundar la garantía de una paz fecunda en el artículo conminatorio de un reglamento o de un estatuto es, en todo caso, amparar un régimen cuartelario, pero no una labor de ciencia. Mantener la actual relación de gobernantes a gobernados es agitar el fermento de futuros trastornos. Las almas de los jóvenes deben ser movidas por fuerzas espirituales. Los gastados resortes de la autoridad que emana de la fuerza no se avienen con lo que reclaman el sentimiento y el concepto moderno de las universidades. El chasquido del látigo sólo puede rubricar el silencio de los inconscientes o de los cobardes. La única actitud silenciosa que cabe en un instituto de ciencia es la del que escucha una verdad o la del que experimenta para crearla o comprobarla.[5]

Por eso queremos arrancar de raíz en el organismos universitario el arcaico y bárbaro concepto de autoridad que en estas casas de estudio es un baluarte de absurda tiranía y sólo sirve para proteger criminalmente la falsa dignidad y la falsa competencia. Ahora advertimos que la reciente reforma, sinceramente liberal, aportada a la Universidad de Córdoba por el Dr. José Nicolás Matienzo, sólo ha venido a probar que el mal era más afligente de lo que imaginábamos y que los antiguos privilegios disimulaban un estado de avanzada descomposición. La reforma Matienzo no ha inaugurado una democracia universitaria, ha sancionado el predominio de una casta de profesores. Los intereses creados en torno de los mediocres han encontrado en ella un inesperado apoyo. Se nos acusa ahora de insurrectos en nombre de un orden que no discutimos, pero que nada tiene que hacer con nosotros. Si ello es así, sin en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, proclamamos bien alto el derecho sagrado a la insurrección.[6] Entonces la única puerta que nos queda abierta a la esperanza es el destino heroico de la juventud. El sacrificio es nuestro mejor estímulo; la redención espiritual de las juventudes americanas nuestra única recompensa, pues sabemos que nuestras verdades lo son – y dolorosas – de todo el continente. ¿Qué en nuestro país una ley – se dice – la ley de Avellaneda se opone a nuestros anhelos? Pues a reformar la ley, que nuestra salud moral lo está exigiendo.[7]

La juventud vive siempre en trance de heroísmo. Es desinteresada, es pura. No ha tenido tiempo aún de contaminarse. no se equivoca nunca en la elección de sus propios maestros. Ante los jóvenes no se hace mérito adulando o comprando. Hay que dejar que ellos mismos elijan sus maestros y directores, seguros de que el acierto ha de coronar sus determinaciones. En adelante, sólo podrán ser maestros en la futura república universitaria, los verdaderos constructores de almas, los creadores de verdad, de belleza y de bien.

La juventud universitaria de Córdoba cree que ha llegado la hora de plantear este grave problema a la consideración del país y de sus hombres representativos.

Los sucesos acaecidos recientemente en la Universidad de Córdoba, con motivo de la elección rectoral, aclaran singularmente nuestra razón en la manera de apreciar el conflicto universitario. La Federación Universitaria de Córdoba cree que debe hacer conocer al país y a América[8] las circunstancias de orden moral y jurídico que invalidan el acto electoral verificado el 15 de junio. al confesar los ideales y principios que mueven a la juventud en esta hora única de su vida, quiere referir los aspectos locales del conflicto y levantar bien alta la llama que está quemando el viejo reducto de la opresión clerical. En la Universidad Nacional de Córdoba y en esta ciudad no se han presenciado desórdenes; se ha contemplado y se contempla el nacimiento de una verdadera revolución que ha de agrupar bien pronto bajo su bandera a todos los hombres libres del continente.[9] Referiremos los sucesos para que se vea cuánta razón nos asistía y cuánta vergüenza nos sacó a la cara la cobardía y la perfidia de los reaccionarios. Los actos de violencia, de los cuales nos responsabilizamos íntegramente, se cumplían como en el ejercicio de puras ideas. Volteamos lo que representaba un alzamiento anacrónico y lo hicimos para poder levantar siquiera el corazón sobre esas ruinas. Aquellos representan también la medida de nuestra indignación en presencia de la miseria moral, de la simulación y del engaño artero que pretendía filtrarse con las apariencias de la legalidad. El sentido moral estaba oscurecido en las clases dirigente por un fariseísmo tradicional y por una pavorosa indigencia de ideales.[10]

El espectáculo que ofrecía la Asamblea Universitaria era repugnante. Grupos amorales deseosos de captarse la buena voluntad del futuro rector exploraban los contornos en el primer escrutinio para inclinarse luego al bando que parecía asegurar el triunfo, sin recordar la adhesión públicamente empeñada, el compromiso de honor contraído por los intereses de la universidad. Otros – los más – en nombre del sentimiento religioso y bajo la advocación de la Compañía de Jesús, exhortaban a la traición y al pronunciamiento subalterno. (¡Curiosa religión que enseña a menospreciar el honor y  deprimir la personalidad!  ¡Religión para vencidos o para esclavos!) Se había obtenido una reforma liberal mediante el sacrificio heroico de una juventud. Se creía haber conquistado una garantía y de la garantía se apoderaban los únicos enemigos de la reforma. En la sombra los jesuitas habían preparado el triunfo de una profunda inmoralidad. Consentirla habría comportado otra traición. A la burla respondimos con la revolución. La mayoría expresaba la suma de la regresión, de la ignorancia y del vicio. Entonces dimos la única lección que cumplía y espantamos para siempre la amenaza del dominio clerical.[11]

La sanción moral es nuestra. El derecho también. Aquellos pudieron obtener la sanción jurídica, empotrarse en la ley. No se lo permitimos. Antes que la iniquidad fuera un acto jurídico irrevocable y completo, nos apoderamos del salón de actos y arrojamos a la canalla, sólo entonces amedrentada, a la vera de los claustros. Que esto es cierto, lo patentiza el hecho de haber, a continuación, sesionado en el propio salón de actos la Federación Universitaria y haber firmado mil estudiantes, sobre el mismo pupitre rectoral, la declaración de huelga indefinida.

En efecto, los estatutos reformados disponen que la elección de rector terminará en una sola sesión, proclamándose inmediatamente el resultado, previa lectura de cada una de las boletas y aprobación del acta respectiva. Afirmamos sin temor de ser rectificados, que las boletas no fueron leídas, que el acta no fue aprobada, que el rector no fue proclamado y que, por consiguiente, para la ley, aún no existe rector de esta universidad.

La juventud universitaria de Córdoba afirma que jamás hizo cuestión de nombres ni de empleos. Se levantó contra un régimen administrativo, contra un método docente, contra un concepto de autoridad. Las funciones públicas se ejercitaban en beneficio de determinadas camarillas. No se reformaban ni planes ni reglamentos por temor de que alguien en los cambios pudiera perder su empleo. La consigna de “hoy para ti, mañana para mí”, corría de boca en boca y asumía la preeminencia de estatuto universitario. Los métodos docentes estaban viciados de un estrecho dogmatismo, contribuyendo a mantener a la universidad apartada de la ciencia y de las disciplinas modernas. Las lecciones, encerradas en la repetición interminable de viejos textos, amparaban el espíritu de rutina y de sumisión. Los cuerpos universitarios, celosos guardianes de los dogmas, trataban de mantener en clausura a la juventud, creyendo que la conspiración del silencio puede ser ejercitada en contra de la ciencia. fue entonces cuando la oscura universidad mediterránea cerró sus puertas a Ferri, a Ferrero, a Palacios y a tantos otros, ante el temor de que fuera perturbada su plácida ignorancia. Hicimos entonces una santa revolución y el régimen cayó a nuestros golpes.[12]

Creímos honradamente que nuestro esfuerzo había creado algo nuevo, que por lo menos la elevación de nuestros ideales merecía algún respeto. Asombrado, contemplamos entonces cómo se coaligaban para arrebatar nuestra conquista los más crudos reaccionarios.

No podemos dejar librada a nuestra suerte a la tiranía de una secta religiosa, ni al juego de intereses egoístas. A ellos se nos quiere sacrificar. El que se titula rector de la Universidad de San Carlos ha dicho su primera palabra: “Prefiero antes de renunciar que quede el tendal de cadáveres de los estudiantes”. Palabras llenas de piedad y de amor, de respeto reverencioso a la disciplina; palabras dignas del jefe de una casa de altos estudios. No invoca ideales ni propósitos de acción cultural. Se siente custodiado por la fuerza y se alza soberbio y amenazador. ¡Armoniosa lección que acaba de dar a la juventud el primer ciudadano de una democracia universitaria! Recojamos la lección, compañeros de toda América; acaso tenga el sentido de un presagio glorioso, la virtud de un llamamiento a la lucha suprema por la libertad; ella nos muestra el verdadero carácter de la autoridad universitaria, tiránica y obcecada, que ve en cada petición un agravio y en cada pensamiento una semilla de rebelión.[13]

La juventud ya no pide. Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa.

La juventud universitaria de Córdoba, por intermedio de su federación, saluda a los compañeros de la América toda, y les incita a colaborar en la obra de libertad que inicia.[14]

Córdoba, 21 de Junio de 1918

Federación Universitaria de Córdoba: Enrique F. Barros, Horacio Valdéz, Ismael C. Bordabehere, Presidentes; Gumersindo Sayago, Alfredo Castellanos, Luis M. Méndez, Jorge L. Bazante, Ceferino Garzón Maceda, Julio Molina, Carlos Suárez Pinto, Emilio R. Biagosch, Angel J. Nigro, Natalio J. Saibene, Antonio Medina Allende, Ernesto Garzón.

Buenos Aires, Junio, 2005. 


[1] El Manifiesto esta dirigido a los Hombre Libres de Sudamérica.

[2] Entendían que el movimiento tenía que ser continental.

[3] Dirigida contra los contrarrevolucionarios de Mayo, o sea, quienes se oponían a la independencia de Mayo.

[4] Sostiene el principio democrático y el amor a la enseñanza.

[5] Principio básico de conocimiento científico.

[6] Reclamo al derecho a la desobediencia civil.

[7] El principio Moral esta por encima de toda Ley.

[8] Se ve la dirección constante a América.

[9] Proclama una Revolución para el continente.

[10] Contrapone Tradicionalismo con principio moral.

[11] Base anticlerical del pensamiento de la Reforma.

[12] Una propuesta republicana para la Universidad.

[13] Convoca al América a luchar por la libertad.

[14] A ese trabajo se abocan a partir de la redacción del Manifiesto.